El buscador de Google para China

Se dice que el motor de búsqueda prototipo secreto de Google para China vincula los números de teléfono móvil de los usuarios con los términos de búsqueda que han utilizado. Esta característica permitiría al gobierno chino simplemente asociar las búsquedas con individuos, poniendo así a los ciudadanos chinos en mayor riesgo de represión gubernamental si buscan temas que su gobierno considera políticamente delicados, de acuerdo con la Intercepción.

El prototipo de motor de búsqueda enfocado al móvil, con nombre de código Dragonfly, fue revelado por primera vez el mes pasado por el Intercept. Se dice que Dragonfly ha sido conceptualizada como una empresa conjunta entre Google y una empresa con sede en China. Ambos tendrían la capacidad de actualizar una lista de palabras de búsqueda verboten, que podría incluir temas esperados como “derechos humanos” y “protesta estudiantil”, pero también podría extenderse a términos de búsqueda como “Premio Nobel”, según la historia de Intercept.

Adaptarse o morir

Los medios de comunicación y las plataformas de información como la BBC y Wikipedia también quedarán bloqueados, según Intercept, al igual que las búsquedas que se extienden más allá del texto, como las imágenes.

La medida se produce en medio de lo que Human Rights Watch denomina una “ofensiva amplia y sostenida en materia de derechos humanos” bajo el mandato del presidente chino Xi Jinping desde que asumió el cargo a finales de 2012. Una ley de ciberseguridad de junio de 2017 impuso restricciones adicionales a la libertad en Internet, incluyendo la prohibición de difundir noticias sin permiso en los medios sociales.

Y Apple eliminó más de 600 aplicaciones de la App Store, incluidas las VPN que se utilizaban para eludir los sitios web bloqueados por el gobierno, según el grupo de expertos estadounidense Freedom House, que clasifica a China como 14 de 100, siendo 100 las más libres.

Soberanía y seguridad en la red

Bajo Jinping, China ha defendido la “soberanía cibernética”, que empuja a los países a mantener el control sobre la forma en que su población utiliza Internet dentro de sus fronteras. Esta política se opone a la Internet abierta y gratuita que con mayor frecuencia es apoyada por las naciones democráticas a través de iniciativas como la Freedom Online Coalition (Coalición por la Libertad en Línea).

Una vez anunciado como un ejemplo de valentía corporativa por resistirse a los intentos chinos de censurar las búsquedas en 2010, Google se enfrenta ahora a duras críticas, incluso a nivel interno. Varios empleados de Google han renunciado en reacción al proyecto y cerca de 1.400 empleados firmaron una carta interna en la que solicitaban más información de Google sobre el regreso de la empresa a China.

Estos desarrollos se producen a raíz de las revelaciones realizadas a principios de este año sobre el trabajo de Google para el Departamento de Defensa de EE.UU., llamado Proyecto Maven, que desarrolló la inteligencia artificial para mejorar la recopilación y el análisis de imágenes de aviones no tripulados. Ese contrato no fue renovado por Google después de una mezcla similar de renuncias y presiones de los empleados de la empresa.

En una declaración de un portavoz de Google, Google dice que cualquier informe sobre un nuevo motor de búsqueda en China es prematuro.